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Endodoncia (matar el nervio): señales de alerta y recuperación

02/01/2026

¿Te duele al morder? ¿Notas una sensibilidad que se queda incluso después de dejar de tomar algo frío o caliente? ¿Ha salido un pequeño “bultito” o flemón cerca de un diente? Todo esto son señales de que el nervio dental puede estar inflamado o infectado y de que quizá necesites una endodoncia.

En Smile Estudio Dental (Alicante) queremos explicarte de forma sencilla cuándo se indica este tratamiento, cómo lo realizamos y qué puedes esperar después, para que llegues a tu cita tranquilo/a y sin sorpresas.

Qué es una endodoncia, explicado fácil

La endodoncia, conocida popularmente como “matar el nervio”, es un tratamiento que limpia el interior del diente cuando el nervio está dañado o infectado. Consiste en retirar el tejido afectado, desinfectar bien los conductos internos y sellarlos para que no vuelvan a entrar bacterias. Con ello conseguimos que el diente deje de doler y, lo más importante, que puedas conservarlo en boca.

Nuestro objetivo siempre es salvar tu diente natural y evitar la extracción siempre que la estructura lo permita.

Señales de alerta: cuándo pedir cita

Suele llamar la atención un dolor al morder o al tocar el diente, una sensibilidad al frío o al calor que no desaparece enseguida, sino que se mantiene durante un buen rato. También preocupa el dolor que aparece “de la nada”, sin comer ni beber, o la presencia de un flemón o un pequeño “granito” en la encía cerca del diente, que a veces incluso supura. Otra señal es notar molestias después de un golpe o de una fractura dental, o ver cómo un diente va oscureciendo con el tiempo y cambia de color.

Un consejo importante: si el dolor te despierta por la noche, es pulsátil o sientes que “late”, no lo dejes pasar. Cuanto antes lo valoremos, más sencilla suele ser la solución.

Por qué se llega a necesitar una endodoncia

La causa más habitual es una caries profunda que ha avanzado hasta el nervio. Sin embargo, no es la única. También puede deberse a filtraciones en empastes antiguos, a fracturas o pequeñas grietas al masticar alimentos muy duros, al desgaste intenso de los dientes en personas con bruxismo (cuando se aprietan o rechinan los dientes) o a golpes y traumatismos, por ejemplo en deportes o caídas. Sea cual sea el origen, el resultado suele ser una inflamación o infección del nervio que conviene tratar.

Cómo hacemos la endodoncia en Smile Estudio Dental

El primer paso siempre es el diagnóstico. Realizamos una radiografía, y en algunos casos una radiografía 3D, para ver bien las raíces y la forma de los conductos. Con esa información confirmamos la causa del dolor y te explicamos con calma el plan de tratamiento.

Después utilizamos anestesia local. Con ella, lo habitual es que no sientas dolor, solo algo de presión o el ruido de los instrumentos. Para trabajar de forma limpia, aislamos el diente con una pequeña lámina que lo separa de la saliva. A continuación, abrimos una pequeña ventana en la corona del diente para acceder al nervio, limpiamos el interior con limas muy finas y líquidos desinfectantes y, cuando está todo limpio, rellenamos y sellamos los conductos para impedir que vuelvan a entrar bacterias.

Una vez sellado el interior, reconstruimos el diente. A veces basta con un empaste, y en otras ocasiones, sobre todo en molares o dientes muy castigados, es mejor colocar una corona que lo envuelva y lo proteja a largo plazo. Por último, realizamos un control para comprobar que todo va bien, revisar la mordida y resolver cualquier duda. En total, el tratamiento suele durar entre 60 y 90 minutos, según el número de raíces y la dificultad del caso.

¿Duele una endodoncia?

Esta es una de las preguntas más frecuentes. Con la anestesia local, la endodoncia no debería doler. Lo que puedes notar es cierta presión o un zumbido de los instrumentos, pero no dolor. Si eres una persona muy nerviosa o lo pasas mal en el dentista, podemos valorar la opción de sedación consciente para que te sientas todavía más relajado durante el tratamiento.

Cómo es la recuperación

Tras la endodoncia es normal notar cierta sensibilidad al morder durante los primeros días, generalmente entre dos y cinco, debido a la inflamación de los tejidos que rodean la raíz. No significa que el tratamiento haya ido mal, sino que el cuerpo está terminando de adaptarse.

En este tiempo te ayudaremos con antiinflamatorios si los necesitas, te recomendaremos que sigas una dieta algo más blanda y que, en la medida de lo posible, mastiques por el lado contrario durante uno o dos días. La higiene debe continuar como siempre, pero con algo más de suavidad en la zona. Lo único que conviene evitar son los alimentos muy duros hasta que hagamos la revisión o, si está indicada, hasta que coloquemos la corona definitiva.

Es importante que nos llames si notas que el dolor va a más en lugar de mejorar, si aparece fiebre o si ves que la hinchazón crece. No es lo habitual, pero preferimos que nos avises para revisarlo a tiempo.

¿Empaste o corona después de la endodoncia?

No todos los dientes tratados con endodoncia necesitan lo mismo. Cuando todavía queda suficiente diente sano y el agujero no es muy grande, se puede reconstruir con un empaste. Sin embargo, si el diente está muy roto, con paredes finas o es una muela que soporta mucha fuerza al masticar, lo más prudente suele ser colocar una corona que lo envuelva y lo refuerce. Así reducimos el riesgo de que se fracture en el futuro.

En la consulta te enseñamos imágenes de tu propio caso para que veas cómo está el diente y por qué te recomendamos una opción u otra. La idea es que entiendas bien lo que vamos a hacer y que tomes la decisión con toda la información.

Y si ya me han hecho una endodoncia y vuelve el dolor…

Puede ocurrir que un diente ya endodonciado vuelva a dar molestias. En esos casos, solemos plantear una reendodoncia, es decir, volver a abrir, limpiar de nuevo los conductos y rehacer el sellado. Cuando la anatomía de la raíz lo requiere o hay una lesión en la punta, a veces se complementa con un pequeño procedimiento quirúrgico llamado apicectomía, que permite sellar el extremo de la raíz desde fuera. Aun así, el objetivo sigue siendo el mismo: conservar el diente siempre que sea posible.

Mitos y verdades sobre “matar el nervio”

Hay muchas ideas equivocadas sobre este tratamiento. Una de las más extendidas es que el diente queda “muerto” y se rompe con facilidad. En realidad, lo que pierde es sensibilidad, pero sigue cumpliendo su función. Si está debilitado, lo protegemos con una corona para que no se fracture.

También se oye decir que las endodoncias “huelen mal”, cuando en realidad el mal olor lo produce la infección previa, no el tratamiento en sí. Otro comentario habitual es que “es mejor quitarlo y poner un implante”. Los implantes son una gran solución cuando no se puede salvar el diente, pero si el diente es viable, conservarlo suele ser la primera opción. Y, por último, no siempre hace falta tomar antibiótico: solo lo indicamos cuando hay una infección activa con afectación general, como fiebre o malestar.

Preguntas frecuentes

- Una endodoncia bien realizada puede durar muchos años si hay una buena higiene y, cuando es necesario, una corona protectora. En cuanto a la vida diaria, la mayoría de los pacientes pueden trabajar con normalidad después del tratamiento; la anestesia desaparece en pocas horas, aunque recomendamos no masticar alimentos duros ese mismo día.

- Durante el embarazo también se pueden realizar endodoncias, tomando las precauciones adecuadas y valorando el mejor momento según el trimestre, porque controlar el dolor y la infección es importante para la salud general.

- Respecto al color, algunos dientes que han sufrido un golpe o han tenido problemas de nervio pueden oscurecerse con el tiempo, pero contamos con técnicas para aclararlos desde dentro o, si lo prefieres, con soluciones estéticas como carillas o coronas.

- Y, quizá la pregunta más importante: ¿qué pasa si no me la hago? Si una endodoncia está indicada y no se realiza, la infección puede avanzar, provocar dolor muy intenso, un flemón e incluso afectar al hueso. En ocasiones, cuando ya está muy avanzado, la única salida es extraer el diente, por eso es tan importante no dejarlo pasar.

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